«Médine Zaouiche (nacido el 24 de febrero de 1983 en Le Havre), más conocido por su nombre artístico Médine, es un rapero franco-argelino cabileño. Médine es musulmán practicante, y las letras de sus canciones tratan de las dificultades que enfrentan los pobres, los inmigrantes, los oprimidos y los musulmanes en el mundo occidental. »
Este es el discurso estándar de los extremistas y yihadis musulmanes en todas partes. Sin duda, algunos musulmanes son oprimidos en Europa, al igual que algunos no musulmanes, pero el tema de qué tan oprimidos y de qué manera y en qué países y demás nunca se menciona. Además, se silencia la cuestión de cómo los musulmanes oprimen a los no musulmanes. En consecuencia, estos relatos de opresión no son más que justificaciones rituales para el resentimiento y el odio.
Su último álbum, «Grand Paris», elogia el «gran reemplazo», es decir, el reemplazo de la población europea actual por los musulmanes. En prosa difícil de entender porque está en un francés espantoso, pudimos distinguir las palabras:
«Hago escándalo para cerdos vegetarianos
Celebramos disturbios tal como vosotros celebráis el día de Todos los Santos
«Que la justicia arda, que descanse en paz»
«Todo lo que hice fue encender la vela»
«En mi calle hay guerra, está lleno de Schmitt [?]»
Los hermanos [es decir los musulmanes] están confundidos debido a los sucios blancos franceses «[français de souche = blanco francés]
[Estribillo 2: Sofiane]
Somos nosotros quienes saqueamos París
Somos nosotros quienes saqueamos París
Somos nosotros quienes saqueamos París
Somos nosotros quienes saqueamos París
En su álbum «Don’t Laïk», canta «Crucificado a los laicos [laïcards] como en Golgota» [en el segundo 29]. «Don’t Laïk» combina el inglés «Don’t like» (no me gusta) con «laico».
Vídeo oficial de Médine Don’t Laïk
De otra fuente nos enteramos de que en el mismo álbum canta «Ponedles fátuas a la cabeza de los idiotas» y luego nombra a tres islamófobos franceses, a saber, Nadine Morano, Jean-François Copé y Pierre Cassen.
Ponerle una fatua a la cabeza de alguien solo puede significar emitir una fatua (un fallo legal islámico) decretando la muerte de esa persona, tal como hizo en 1989 el tirano musulmán iraní ayatolá Jomeini al novelista británico Salman Rushdie. Rushdie había escrito una novela, Los versos satánicos, que muchos musulmanes consideraban sacrílega. La fatua de Jomeini ordenó a los musulmanes matar a Rushdie y sus editores, o promover su asesinato.
Con protección policial, Rushdie eludió la muerte, pero otras personas asociadas con su libro sufrieron ataques violentos. Hitoshi Igarashi, su traductor japonés, fue asesinado a puñaladas el 11 de julio de 1991. Ettore Capriolo, el traductor al italiano, resultó herido de puñalada en Milán en 1991. William Nygaard, su editor noruego, recibió tres disparos en Oslo en 1993 , pero sobrevivió. Aziz Nesin, el traductor turco, tal vez fue el objetivo que deseaban matar los fascistas turcos llamados Lobos Grises en la masacre de Sivas de julio de 1993 en Turquía, que arrojó un saldo de 37 muertos.
Médine afirma ser «embajador» de un sitio web islamista llamado Havre de Savoir [Refugio del saber]. Los autores que publican este sitio web proponen regularmente la imposición de la sharia.